Club utilise des cookies et des technologies similaires pour faire fonctionner correctement le site web et vous fournir une meilleure expérience de navigation.
Ci-dessous vous pouvez choisir quels cookies vous souhaitez modifier :
Club utilise des cookies et des technologies similaires pour faire fonctionner correctement le site web et vous fournir une meilleure expérience de navigation.
Nous utilisons des cookies dans le but suivant :
Assurer le bon fonctionnement du site web, améliorer la sécurité et prévenir la fraude
Avoir un aperçu de l'utilisation du site web, afin d'améliorer son contenu et ses fonctionnalités
Pouvoir vous montrer les publicités les plus pertinentes sur des plateformes externes
Club utilise des cookies et des technologies similaires pour faire fonctionner correctement le site web et vous fournir une meilleure expérience de navigation.
Ci-dessous vous pouvez choisir quels cookies vous souhaitez modifier :
Cookies techniques et fonctionnels
Ces cookies sont indispensables au bon fonctionnement du site internet et vous permettent par exemple de vous connecter. Vous ne pouvez pas désactiver ces cookies.
Cookies analytiques
Ces cookies collectent des informations anonymes sur l'utilisation de notre site web. De cette façon, nous pouvons mieux adapter le site web aux besoins des utilisateurs.
Cookies marketing
Ces cookies partagent votre comportement sur notre site web avec des parties externes, afin que vous puissiez voir des publicités plus pertinentes de Club sur des plateformes externes.
Une erreur est survenue, veuillez réessayer plus tard.
Il y a trop d’articles dans votre panier
Vous pouvez encoder maximum 250 articles dans votre panier en une fois. Supprimez certains articles de votre panier ou divisez votre commande en plusieurs commandes.
En enero de 2003, Al Qaeda abortó un ataque terrorista con gas letal en el metro de Nueva York un mes y medio antes de la fecha prevista para llevarlo a cabo. Este hecho escalofriante es el último eslabón de una cadena que empezó cuando la CIA dio con el ordenador de un yihadista de Bahrein, donde se había diseñado un sencillo artefacto que podía liberar rápidamente cianuro de hidrógeno en varios vagones de metro. De haberse producido el atentado, sus consecuencias podrían haber sido aún más sangrientas que las del 11-S. Ron Suskind saca a la luz este dato en La doctrina del 1% como muestra de que lo que sucedió a partir del 12 de septiembre de 2001 en Estados Unidos fue casi tan importante como lo acontecido el día anterior. Ese fue el día en que empezó a fraguarse la respuesta a la tragedia y que forjaría el carácter de la nación para las próximas décadas. También fue el día en que se crearon dos grandes escenarios para representar la venganza: el de las grandes caras conocidas que guiaban el barco del estado y que hacían pomposos pronunciamientos, y el de los hombres y mujeres que, invisibles al resto del mundo, estaban librando la auténtica batalla, es decir, interpretaban mensajes en clave, estudiaban pistas, recibían informes contradictorios, y, finalmente, ponían todo ello en manos de quien debía guiar el destino de la nación.Para entender la verdadera respuesta de Estados Unidos al 11-S es imprescindible escuchar el diálogo que se produce entre ambos grupos, a menudo tenso y casi siempre improvisado. Y es que la amenaza que se cierne sobre los cimientos del gran imperio estadounidense ya no es la oscilación del mercado de valores, sino el hecho de que un vigilante de seguridad de un centro comercial se percate de la presencia de un tipo que se pasea con abrigo en pleno verano y con un maletín en la mano, y que acto seguido llame al FBI. Allí alguien tendrá que valorar la veracidad de esa información y decidir si vale la pena seguir la pista. Lo malo es que ese ?si? condicional marcó la diferencia el 11 de septiembre de 2001, y entre quienes pudieron haberlo evitado aún sigue pesando un lamento muy particular. Este libro habla de todo este proceloso y agitado proceso y revela cómo la guerra contra el terrorismo en la que Estados Unidos ha embarcado a medio mundo se está gestionando en medio de una gran y preocupante improvisación. Ron Suskind, ex jefe de la Sección Nacional de The Wall Street Journal entre 1993 y 2000, donde ganó un Premio Pulitzer (1995), colabora actualmente en diversos medios de comunicación norteamericanos como la revista Esquire, el magazine de The New York Times y la televisión pública (PBS). Su último libro, El precio de la lealtad, un libro devastador que desvela las mentiras de George W. Bush y de los miembros de su equipo, fue publicado también por Ediciones Península (2004).