Voy a hacer que se trague sus palabras.
¿Y qué si mi ex piensa que estoy gorda? No sabe lo que se pierde. Pero me he apuntado a un gimnasio y se lo voy a demostrar.
Primer paso: ignorar al sexi e intenso dueño de mi nuevo gimnasio. Me intriga y me intimida al mismo tiempo. Su forma de mirarme me hace preguntarme si está buscando la manera de echarme. No puedo soportar que otro tío me rechace por mis curvas. Y entonces, echa a otros clientes por hacerme sentir como una mierda.
Y me besa.
No se parece a ningún tío que haya conocido. Es fuerte, callado y un auténtico macho alfa. Quizá demasiado para mí. Me da confianza, me defiende y me hace creer que puedo conseguir cualquier cosa.
Nunca me he sentido así. Pero eso es bueno, ¿no?
Nous publions uniquement les avis qui respectent les conditions requises. Consultez nos conditions pour les avis.